jueves, 26 de abril de 2012

La condena del lobo feroz


Te vi tan caperucita,
que quise ser un lobo feroz,
atraparte y morderte lentamente
para gozarme la muerte de tus principios.


Tus carnitas tan tiernas suavizaron mi corazón,
aumentaron mis ansias junto con las ganas de tener más de lo que me podías dar




Mientras escucho esta canción.





Mientas escucho esta canción me imagino a aquella mujer que al levantarse recuerda a su chico, se siente feliz de solo pensar: “ el es mío”, camina descalza de manera sensual al ritmo de esa música que suena en su mente, entra a la ducha, siente como el agua purifica su cuerpo, con sus manos enjabonadas empieza a acariciar su piel, las siente suaves y húmedas, como la lengua de aquel quien es el último pensamiento de la noche y el primer pensamiento de la mañana.

Se cambia poco a poco frente al espejo, es todo un ritual, es como hacer un striptease a la inversa, hace poses favorables para luego decirse a sí misma: “soy linda, soy muy hembra”, sonríe sinceramente porque es el piropo de la persona más importante de su vida: ella misma. La dicha invade su cuerpo, y hasta se pone la mano en la boca para que no se escuchen esos gritos de emoción, sus ojos llorosos muestran una tremenda alegría, ha escogido el traje y la pinta perfecta para que ese día sea maravilloso, el maquillaje suave resalta su belleza natural, es en serio, si esta linda.

Mientras camina no puede evitar sonreír nuevamente, guao, es la única mujer de este mundo, no tiene competencia, tiene todas las miradas, pero esas son miradas de fantasía, la verdadera es la mirada de aquel que aunque no está sabe que la mira en sus pensamientos, ella sabe que él se está imaginando lo linda que salió ese día, por eso se siente más bella, más radiante, se vistió así para él.

Las horas en el trabajo se pasan entre sus labores y pensamientos por aquella persona, sus compañeros notan lo radiante que está, le sonríen, le lanzan piropos, hacen bromas para llamar su atención, esa magia que la envuelve los envuelve a todos, ella es el centro del universo.

Su chico se manifiesta, y con llamadas y mensajes recarga esa emoción, le hace ver que también ella está en su mente en todo momento, "siii, lo tengo", se dice así misma. 

Al llegar la noche, ella en su casa sabe que el estará en su cama pensándola, utilizando el recuerdo de su rostro y su archivo fotográfico como el mejor de los materiales pornográficos, tejiendo con su mente morbosa mil fantasías, fantasías de las que ella es la protagonista, que lindo es ser terriblemente morboseada por él, dando vueltas siente su abrazo entre sabanas y almohadas, se acuesta feliz, porque mañana será un día genial.






Alberticojose

jueves, 19 de abril de 2012

Malparidez existencial


Malparidez existencial

Malparidez existencial:
sentimiento oscuro, aburrimiento de tu vida,
desvalorización de tu cuerpo,
desvanecimiento de tu alma.


Malparidez existencial:
necesidad de validar la miserableza de tu humanidad,
necesidad de sentirse objeto,
de ser usado, abusado y tirado.


Malparidez existencial:
abandono de tu alma muerta a los antojos de las hienas,
despedazo de tu cuerpo al filo del diente carroñero,
placer que se siente al ver tu sangre correr.


Malparidez existencial:
desperdicios del banquete de lujuria,
placer volátil, alma en llanto, amalgama de estados de ánimo que intensifican
la malparidez existencial.

Alberticojose



Pensamientos al caminar


Pensamientos al caminar

Cuando camino pienso que me piensas
y al pensarme te excitas.
Te pienso caminando,
caminado humedecida.

Cuando caminas tu humedad se desborda,
se escurre entre tus piernas de malla
haciéndolas más brillantes
y con un encantador aroma.

Cuando camino pienso en tu aroma
y que lo sienten quienes están cerca a ti.
Tu sabes que te huelen,
que les inspiras deseo.

Cuando caminas quieres su deseo,
sus miradas morbosas,
para caminar orgullosa,
para sentirte hembra

Alberticojose

Peca por ti, pero para mí.


Peca por ti, pero para mí.

  
Cómete la manzana para mí
ya que el pecado te embellece, te hace más sexy
el pecado es ese licor que bebo de tu boca
y me embriaga de ti.
  
Quiero untarme de ti,
que me untes de tus pecados
quiero que me pertenezcan
así como tú a mí.
  
Quiero Inundarte con ráfagas de mí,
alimentar tu útero con el desborde de mi pasión,
quiero que sepas lo mucho que adoro tu pecado
con mi esencia en ti.
  
Peca por tí, pero para mí.

Alberticojose


Demonios


Demonios

Mis demonios nublan mis pensamientos,
me invitan a oscurecer los tuyos,
a ver a través de tus ojos de culebra una pasión sin control, 
a mirar como tu lengua recorre tus labios degustando el sabor de la maldad.


Tu sonrisa pícara me produce muchas cosas:
es adrenalina que acelera mis sentidos,
endorfina que me eleva,
coctel de feromonas  que dejan mi  hipotálamo en tus manos.


Demonios de pasión que nos hacen ver al mundo
como un tablero de juego y fichas de carne y hueso,
mentes perversas cargadas de lujuria
que maquinan travesuras para deleitarse.


El pecado está impregnado en ti, 
quiero que me impregnes de tu esencia,
quiero impregnarte de la mía
quiero marcarte con mi aroma en tu piel.


Nuestros demonios nos engañan,
disfrazando de maldad y lujuria,
un cariño silencioso,
un romanticismo raro.


Alberticojose
http://alberticojose.blogspot.com

El sabor del tamarindo


El sabor del tamarindo

Es un sentimiento raro, una mezcla de muchas cosas, no es esa tristeza que queda porque las cosas salieron mal, es por el contrario; una tristeza que queda porque las cosas salieron bien y querías más de eso tan bueno, esa persona que te sabe a tamarindo, es un dolor dulce, no es del todo agrio.


La parte dulce queda porque sabes lo mucho que te quiere esa persona y a pesar de que en la realidad no todo fue ideal y eres consciente de que vivieron momentos feos, peleas, y demás, todo eso queda reducido por la grandeza de las cosas bellas y prácticamente se borran de tu memoria, te cuesta recordarlos, solo recuerdas al detalle aquellos momentos malos que luego llevaron a otro muy feliz, en cierta forma son momentos malos no tan malos porque gracias a ellos algo muy lindo pasó. Tu historia se convierte entonces en el amor perfecto, en ese amor de novela que hasta los hombres soñamos vivir. Esa, es la mágica historia de amor que guardas con mucho cariño en ese cofrecito ubicado en los rincones de tu alma, reservados para lo más hermoso.

La gente te ve triste, algunos(as) quieren consolarte, pero en verdad no necesitas el consuelo de la gente, ellos deben estar felices por ti, porque a pesar de la tristeza todo terminará bien, a pesar de todo, estás mejor que aquellas personas que no saben lo que es saborearse un dolor.


Ese dolor que sientes inicialmente es un tamarindo que no fermentas para luego emborracharte y tener el peor de los guayabos, es un tamarindo con el que haces jalea, guardas esa jalea en tu corazón y con el tiempo la parte agria se va perdiendo y solo queda ese dulcecito  que te hace recordar que alguien muy importante para ti te ha querido y te ha amado con el corazón y que esa persona donde quiera que esté, tendrá una jalea de ti en un rincón muy especial de su alma, esa jalea que a pesar de los años que pasen y a pesar de la distancia, siempre podrá dibujar una sonrisa en su rostro, una sonrisa y solo sonrisas, nada de lágrimas porque estas ya se fueron con el tiempo y solo quedaron las cosas bellas.


Alberticojose
http://alberticojose.blogspot.com