jueves, 26 de abril de 2012

La condena del lobo feroz


Te vi tan caperucita,
que quise ser un lobo feroz,
atraparte y morderte lentamente
para gozarme la muerte de tus principios.


Tus carnitas tan tiernas suavizaron mi corazón,
aumentaron mis ansias junto con las ganas de tener más de lo que me podías dar




2 comentarios:

  1. la inspiradora de este blog debería leerlo...

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  2. Seguramente leera no solo este sino también otras cosas que ha inspirado, gracias por comentar y por leerme niña.

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