Hoy estuve pensando en ti, recordando lo impresionante que eres, eres arte,
ese arte que entra en mis sentidos, eres
tan pequeña y de mirada profunda y hasta aterradora, mirada profunda como tus
pensamientos.
Más allá de la admiración que
despiertan en mi tus talentos, hoy me imaginé el sabor y la textura de tu piel
desnuda, mil fantasías empezaron a tejerse en mi mente, varios de mis sentidos
entraron en un estado masturbatorio y las ganas de escribir estaban allí, por
eso la masturbación se convirtió en la técnica para escribir este relato,
escribo con una sola mano, con la otra alimento esos deseos que me inspiraste.
Masturbando mis ojos: miro algunas
fotos tuyas mientras disfruto de la banda sonora de este relato, tus ojos
grandes me parecen tremendamente eróticos, más excitantes que ver buen porno en
HD. Mientras miro tus ojos me pregunto: ¿Qué expresión tendrán cuando me
mires fijamente y leas ese fuego que
prende mi piel de carbón?, ¿ Qué expresión tendrán mientras devoro tu
cuello como vampiro hambriento y marco mi territorio?, ¿ Qué expresión tendrán cuando
tengas la certeza de que mi lujuria te
ha atrapado y que nuestros cuerpos terminarán fundidos en una mescla de fluidos, que no son otra cosa que la evidencia del placer que derrochamos?.
No me cansaría de mirarte.
Masturbando mi boca: mientras
escucho tu música y dejo que tus ojos
sean el papel tapiz de mis pensamientos, se me hace agua la boca al punto de
chuparme los dedos, beso y lamo mi brazo, me imagino probando la delgadez de
los dedos de tus manos, el sabor de tu brazo, de los dedos de tus pies, de tus
piernas, de tus rodillas, no sabes lo mucho que me encantaría beber de tus
fuentes de placer.
Masturbando ..: me imagino
impregnado de tu saliva, de tus jugos, sintiendo que ese cuerpecito me arropa,
te imagino impregnada de mi esencia, acostada a un lado de la cama mientras me
miras a los ojos, me masturbo hasta regar por todo mi pecho la esencia de mi
deseo, esa que quiere ser valorada por tu cuerpo, por tu boca, por tu alma.
Masturbando mi mente,
mi pecho: es imposible que ese arcoíris no llegue a otros
sentidos, la suma de todos esos colores produce delicias en mi
mente, varios retorcijones, una sensación que permanece aún después de terminar
la jornada de onanismo, sensaciones que están presentes mientras termino de escribir
esto, sensaciones que seguirán en cada momento en que me acuerde de ti, de tu
rostro, de tu voz, de tus letras, tu banda sonora me persigue y aún caminado en
la calle siento que en el fondo suena esa canción.
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